Nuevo año. 6º de primaria.
Se supone que somos ya mayores y hemos madurado un poco más, pero no. La tontería sigue ahí.
La idiota de la Noelia se ha ido y estoy contenta, ahora una que se llama Inés, no tiene motivos para tratarnos mal a mi y a mi mejor amiga.
Siempre anda gritando. ¿La han educado así? No lo entiendo. A esa tía si le preguntas algo te contesta fatal. El otro día le pregunté:
-¿Qué es eso que tienes?
y contestó:
-¡ Un paracaídas, algún problema !
Me sentó orrible esa contestación, así que le dije algo que le sen tara mal a ella:
- Tú le gritas a tu madre gi . . . . . . . .
Y me quedé más contenta que un oso con miel recién cogida.